El virus presente en superficies contaminadas puede ser otra fuente de infección si las personas susceptibles tocan estas superficies y luego se transfieren virus infecciosos a la boca, ojos o nariz. La frecuencia y la importancia relativa de este tipo de transmisión siguen sin estar claras. Es más probable que sea una fuente potencial de infección en entornos donde existe una fuerte contaminación viral (p. ej., en un individuo infectado en el hogar o en entornos de atención médica).
Se ha descrito una amplia contaminación por SARS-CoV-2 de superficies ambientales en habitaciones de pacientes de hospitales con COVID-19 [2,3]. En un estudio de Singapur se detectó ARN viral, antes de la limpieza de rutina, en casi todas las superficies probadas (manillas, interruptores de luz, cama, pasamanos, puertas y ventanas, inodoro, lavabo) de la sala de aislamiento de un paciente con COVID-19 leve sintomático [2]. El ARN viral no se detectó en superficies similares en las habitaciones de otros dos pacientes sintomáticos después de una limpieza de rutina (con sodio dicloroisocianurato). Es de destacar que la detección de ARN viral no indica necesariamente la presencia de virus infeccioso [7].

Se desconoce cuánto tiempo puede persistir el SARS-CoV-2 en las superficies [1,4, 5]; otros coronavirus han sido probados y pueden sobrevivir en superficies inanimadas por hasta seis a nueve días sin desinfección. En un estudio que evalúa la supervivencia de los virus secados en una superficie plástica a la temperatura de una habitación, una muestra que contiene SARS-CoV (estrechamente relacionado con el SARS-CoV-2) tenía infectividad detectable a los seis, pero no a los nueve días [5]. Sin embargo, en una revisión sistemática de estudios similares, diversos desinfectantes (incluido el etanol en concentraciones entre 62 y 71%) inactivaron varios coronavirus relacionados con el SARS-CoV-2 en un minuto [4]. Por los datos relativos a otros coronavirus, también es probable que la duración de la persistencia viral en las superficies dependa de la temperatura ambiente, la humedad relativa y el tamaño del inóculo inicial [6]. Estos datos destacan la importancia de la desinfección ambiental en el hogar y la atención médica.

 

1. Van Doremalen N, Bushmaker T, Morris DH, et al. Aerosol and Surface Stability of SARSCoV- 2 as Compared with SARS-CoV-1. N Engl J Med 2020.
2. Ong SWX, Tan YK, Chia PY, et al. Air, Surface Environmental, and Personal Protective Equipment Contamination by Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (SARSCoV-2) From a Symptomatic Patient. JAMA 2020.
3. Yung CF, Kam KQ, Wong MSY, et al. Environment and Personal Protective Equipment Tests for SARS-CoV-2 in the Isolation Room of an Infant With Infection. Ann Intern Med2020.
4. Kampf G, Todt D, Pfaender S, Steinmann E. Persistence of coronaviruses on inanimate surfaces and their inactivation with biocidal agents. J Hosp Infect 2020; 104:246.
5. Rabenau HF, Cinatl J, Morgenstern B, et al. Stability and inactivation of SARS coronavirus. Med Microbiol Immunol 2005; 194:1.
6. Otter JA, Donskey C, Yezli S, et al. Transmission of SARS and MERS coronaviruses and influenza virus in healthcare settings: the possible role of dry surface contamination. J Hosp Infect 2016; 92:235.
7. Wölfel R, Corman VM, Guggemos W, et al. Virological assessment of hospitalized patients with COVID-2019. Nature 2020.