La posibilidad de transmisión de una persona con SARS-CoV-2 varía según el tipo y la duración de la exposición, el uso de medidas preventivas y la probabilidad de factores individuales (p. ej., la cantidad de virus en las secreciones respiratorias). La mayoría de las infecciones secundarias se han descrito entre contactos domésticos, en entornos de atención médica cuando personal no utilizó equipos de protección (incluidos hospitales [2] e instalaciones de atención a largo plazo [3]) y en entornos cerrados (p. ej., cruceros [4]). Sin embargo, se informaron grupos de casos después de eventos sociales, tras reuniones de trabajo que destacan el riesgo de transmisión a través del contacto cercano, no familiar.

El rastreo de contactos en las primeras etapas de la epidemia, en varios lugares, sugirió que la mayoría de las infecciones secundarias se encontraban entre los contactos del hogar, con una tasa de ataque secundario de hasta 10% [1, 5, 6]. Según un informe conjunto de la OMS y China, la tasa de COVID-19 secundario en varias ubicaciones variaron del 1 al 5 % entre decenas de miles de contactos cercanos de pacientes confirmados en China; la mayoría de estos ocurrieron dentro de los hogares, con una tasa de infección secundaria del 3 al 10 % [1]. En los Estados Unidos, la tasa de infección secundaria sintomática fue del 0,45% entre 445 contactos cercanos de 10 pacientes confirmados; entre miembros del hogar, la tasa fue del 10,5% [38]. En un estudio similar en Corea, las tasas fueron comparables, con infecciones secundarias del 0.55 % de todos los contactos y 7.6% de los miembros de la familia [6].
También se han informado de grupos de casos después de reuniones familiares, laborales o sociales donde el contacto personal cercano puede ocurrir [7,8]. Como ejemplo, el análisis epidemiológico de un grupo de casos en el estado de Illinois que mostraron una probable transmisión a través de dos reuniones familiares en que compartieron los abrazos y el contacto cara a cara con individuos sintomáticos que luego se confirmó que tenían COVID-19 [7].
El riesgo de transmisión con un contacto más indirecto (p. Ej., pasar junto a alguien con infección en la calle, manipular elementos que previamente fueron tocados por alguien con infección) no está bien establecido y es probable que sea bajo.

Riesgo incierto de contacto con animales: se cree que la infección por SARS-CoV-2 se transmitió originalmente a los humanos desde un huésped animal, pero el riesgo continuo de transmisión a través del contacto con animales es incierto. No hay evidencia que sugiera que los animales (incluidos los animales domésticos) sean una fuente importante de infección en humanos.
La infección por SARS-CoV-2 se ha descrito en animales en entornos tanto naturales como experimentales. Ha habido informes de animales con infección por SARS-CoV-2 (incluidos infecciones asintomáticas en perros e infecciones sintomáticas en gatos) después del contacto cercano con un humano con COVID-19 [9]. El riesgo de infección puede variar según la especie. Un estudio evalúa la infección en animales después de la inoculación viral intranasal, de SARS-CoV-2 que se replica de manera eficiente en hurones y gatos. La replicación viral también se detectó en perros, pero en general parecían ser menos susceptibles a [10]. Los cerdos y las aves de corral no fueron susceptibles a la infección. Dada la incertidumbre sobre el riesgo de transmisión y la aparente susceptibilidad de algunos animales a la infección por SARS-CoV-2, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) recomiendan que las personas con COVID-19, confirmado o sospechado, intenten evitar durante el periodo de aislamiento el contacto tanto con las mascotas como con el resto de miembros humanos de su hogar. No ha habido informes de animales domésticos que transmitan infección por SARS-CoV-2 a humanos.

 

1. Report of the WHO-China Joint Mission on Coronavirus DIsease 2019 (COVID-2019). February 16-24, 2020. http://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/who-china-joint-mission-on-covid-19-final-report.pdf (Accessed on March 04, 2020).
2. Zhou F, Yu T, Du R, et al. Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. Lancet 2020; 395:1054.
3. Xu K, Chen Y, Yuan J, et al. Factors associated with prolonged viral RNA shedding in patients with COVID-19. Clin Infect Dis 2020.
4. Wang D, Hu B, Hu C, et al. Clinical Characteristics of 138 Hospitalized Patients With 2019 Novel Coronavirus-Infected Pneumonia in Wuhan, China. JAMA 2020.
5. Burke RM, Midgley CM, Dratch A, et al. Active Monitoring of Persons Exposed to Patients with Confirmed COVID-19 – United States, January-February 2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2020; 69:245.
6. COVID-19 National Emergency Response Center, Epidemiology and Case Management Team, Korea Centers for Disease Control and Prevention. Coronavirus Disease-19:Summary of 2,370 Contact Investigations of the First 30 Cases in the Republic of Korea.Osong Public Health Res Perspect 2020; 11:81.
7. Ghinai I, Woods S, Ritger KA, et al. Community Transmission of SARS-CoV-2 at Two Family Gatherings — Chicago, Illinois, February–March 2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2020.
8. Pung R, Chiew CJ, Young BE, et al. Investigation of three clusters of COVID-19 inSingapore: implications for surveillance and response measures. Lancet 2020; 395:1039.
9. World Organization for Animal Health. Questions and Answers on the 2019 Coronavirus Disease (COVID-19), section on Surveillance and events in animals. https://www.oie.int/en/scientific-expertise/specific-information-and-recommendations/questions-and-answers-on-2019novel-coronavirus/ (Accessed on April 13, 2020).
10. Shi J, Wen Z, Zhong G, et al. Susceptibility of ferrets, cats, dogs, and other domesticated animals to SARS-coronavirus 2. Science 2020.