REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

Resumen
La mejora de la seguridad del paciente y su incumbencia en la aparición de COVID19 ha sido pobre y escasamente integrada como ciencia de soporte para aumentar la efectividad y eficiencia de la respuesta ante la pandemia.
Objetivo: revisión bibliográfica de la literatura del año 2020 relacionada a la mejora de la seguridad del paciente durante la pandemia de COVID19
Materiales y métodos: búsqueda bibliográfica en medline y pubmed.
Resultados: se encontraron 8 artículos con las palabras clave de los cuales 2cumplieron con los criterios de inclusión. Ambos destacan problemas sistémicos y puntos débiles a mejorar para el eficiente abordaje de situaciones de pandemia en pos de la seguridad del paciente. La integración, la falta de visión sistémica y el escaso aprovechamiento y formación del personal en términos de calidad y seguridad siguen siendo flagelos que permiten el debilitamiento y la inseguridad de la gestión sanitaria en tiempos de pandemia y otras crisis.
Conclusiones: es necesario integrar con mayor solidez la ciencia de la seguridad del paciente a la gestión clínica de situaciones de crisis. Se esperan estudios con datos mas robustos que permitan aclarar puntos de denoten debilidades y posibles mejoras testeadas o no, que generen antecedentes para futuras replicaciones.
Palabras clave: COVID19, mejora de la calidad, cultura de seguridad del paciente
Introducción
La medicina ha pasado de ser simple, poco efectiva y relativamente segura a convertirse en compleja, efectiva pero potencialmente peligrosa.
En efecto la atención sanitaria es cada vez más compleja: los procesos asistenciales suponen una combinación de actuaciones, tecnologías e interacciones humanas de un gran número de profesionales. Esto se asocia a un riesgo creciente de efectos adversos y perjuicio involuntario para el paciente.
Los efectos adversos son los daños, o lesiones que acontecen durante el proceso asistencial y, al no estar directamente producidos por la enfermedad en sí, se pueden considerar originados por el sistema de salud. Un incidente es una acción o conjunto de acciones que podría haber dañado al paciente, pero que este daño no ha llegado a producirse, es decir, que difiere de un efecto adverso «sólo» en el resultado para el paciente. La diferencia con las complicaciones es clara, ya que éstas últimas suponen alteraciones del proceso natural de la enfermedad, derivada de la misma y no provocada por la actuación médica.
Los principios de la mejora de la calidad y mejora continua en pos de la seguridad del paciente se han puesto de manifiesto con gran relevancia y posibilidad de crear hitos y oportunidades de avance profundas durante esta pandemia.
Los avances en la ciencia de la seguridad del paciente han sido escasos en términos de resultados en el paciente. Dependiendo de los distintos países, algunos mas avanzados que otros, solo se ha abordado la seguridad del paciente en la hospitalización y sus resultados a través de la ciencia de la mejora continua siguen siendo pobres desde el informe de la IOM (1999) a esta parte.
Todas las organizaciones sanitarias, a partir de la pandemia, de cualquier ámbito, tuvieron que adaptarse a protocolos, programas estandarizados, criterios consensuados, entrenamientos masivos del personal, trabajo secuencial con pasos repetitivos corrigiendo desvíos rápidamente, para reducir al máximolas amenazas de la pandemia para el sistema, para el paciente y para el personal sanitario. Por ello es que mencionamos que esta crisis es una gran oportunidad para obtener resultados mas fecundos en términos de seguridad del paciente.
Materiales y Métodos
Revisión bibliográfica.Se realizó una búsqueda en medline y pubmed con los términos del Mesh “Quality improvement, Patient Safety and COVID19”. La revisión la hicieron dos profesionales formados en el tema.
Los criterios de inclusión fueron artículos que presentaran y/o analizaran críticamente la situación de la pandemia en pos de la seguridad del paciente, y estudios que presentaran posibles estrategias de mejora probadas o no de la mejora de la seguridad en el contexto de la pandemia con cualquier diseño. Se excluyeron estudios de especialidades médicas o prácticas específicas sin impacto en la seguridad del paciente.
Resultados
Se encontraron 8 artículos, solo dos cumplieron los criterios mencionados.
Uno de ellos plantea que la pandemia de COVID-19 ha requerido que los sistemas de salud cambien mucho más rápido de lo normal. Y que los sanitaristas tuvieron que cambiar hábitos hacia la mejora que deben ser profundizados para continuar con otras mejoras que verdaderamente impacten sistémicamente mediante el diseño de nuevos programas y procesos. El aprendizaje sobre mejores prácticas adaptadas al medio donde desarrollan sus actividades, los autores desatacan que esto sería un paso vital y fundamental en el camino hacia hospitales más confiables en términos de seguridad, Este artículo establece los principios de la mejora de la calidad y la seguridad del paciente, repasando enfoques, métodos y herramientas que pueden ser útiles en situaciones de crisis como la pandemia actual. En síntesis este artículo abre panoramas puestos en el cambio organizacional a partir del recurso humano fundamentalmente como factor de cambio a partir del aprendizaje en crisis.
El segundo artículo plantea que varios de los problemas organizativos clave para enfrentar la crisis COVID-19 estuvieron relacionados con factores humanos y con el formato de la cultura de seguridad. La seguridad del paciente y las unidades de gestión de riesgos también han experimentado la necesidad de adaptarse rápidamente. Los autores se preguntan cómo hacer para que los expertos incluyan en su visión la reducción del estrés psico-cognitivo del personal, y les llama la atención para que creen experiencias enriquecedoras, integradoras, para un futuro en similares condiciones. Apela a ampliar sus perspectivas, abriendo horizontes para preparar mejor todo el sistema en pos de la seguridad y el mantenimiento de la calidad asistencial en cualquier contexto que se presente.
Los autores mencionan algunos de los tópicos principales que fueron ejes problemas de la pandemia y resaltan que las herramientas que resultaron ser fundamentales para apoyar a los médicos desde el punto de vista cognitivo incluyeron:
-Algoritmo para el procedimiento correcto de ventilación en la UTI
– Educación en los momentos correctos para la higiene de manos.
-Prácticas correctas para prevenir y controlar la infección en hogares de ancianos.
-Preparación y entrenamiento, además de alertas para el correcto uso de elementos de protección, donde se halló un vacío de evidencia sobre las técnicas de colocación y retiro correctas.
Finalmente, resaltan los autores, habría sido importante definir desde el principio las categorías de población vulnerable para protegerlas mejor y la evaluación de los distintos actores de la salud para que se preparen para la crisis.
Discusión
Los autores coinciden en la forma en que está planteada la cultura de la seguridad del paciente, quizá un poco fuera del alcance real de la práctica asistencial en tiempos de crisis. Plantean que las debilidades del sistema sanitario, en si mismo inseguro y fragmentado, aumenta los riesgos y las consecuencias negativas de una crisis pandémica y llaman a la reflexión de los expertos en seguridad a basarse en riesgos potenciales trabajados realmente bien para preparar mejor el sistema ante estas cuestiones. Temas básicos como la protección del personal con elementos apropiados no fue del todo clara, siendo esto un factor clave para evitar la extensión de los contagios, el colapso del sistema. La desintegración del programa sanitario sigue siendo una de las máximas prioridades a resolver para evitar futuros fracasos en estos y en comunes contextos. El Doctor Santiago Tomás, miembro de la WHO Global Patient Safety Network, menciona que hay tres condiciones latentes que estaban escondidas y que han surgido- los déficits organizativos de los sistemas sanitarios, y el rol del estado en ello, -el número de profesionales sanitarios insuficientes y, -la existencia de una sociedad que confiaba en la medicina, y en su información y calidad de atención. Amalberti reitera que es imperiosa la necesidad de centrarnos en la cooperación multidisciplinaria sin fronteras, con apoyo de las autoridades y con la colaboración urgente de las áreas de la investigación, las sociedades científicas y la comunidad clínica. El mundo y sus diferentes contextos, que aun no conocemos, reclaman que cambiemos el foco de la seguridad del paciente, el personal y las organizaciones; mas bien centrada en la prevención de las fallas y la previsión de los riesgos que en la detección, caracterización y cuantificación de los daños.
Conclusión
Si bien la pandemia nos sorprendió en tiempos y en formas, y el sistema debió adaptarse rápidamente a cambios y conductas poco pensadas y nada previstas, la pandemia no debe dejar de tomarse como una oportunidad para reflexionar acerca del diseño de la seguridad del paciente dentro del sistema asistencial y la rapidez con que debemos reaccionar ante fallos perpetuados en la salud, que dañan al paciente, al personal, a las organizaciones. La lucha por acabar con la desintegración y fragmentación del sistema sigue siendo la gran batalla a librar, el aprovechamiento eficiente de los recursos; capitalizando las habilidades del personal sanitario y reaccionando con planes bien diseñados, previstos sobre riesgos potenciales y ejecutados sobre la mejor evidencia posible son las únicas maneras planteadas por los autores para reducir los resultados negativos en términos de seguridad en situaciones de crisis.
Dr. Cristian Acosta – Dra. Ana Fajreldines Hospital Alemán, Buenos Aires Argentina.
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